Avanza el proyecto solidario “Manos al barro”

Manos al barro

Es desarrollado por docentes y alumnos del 5° y 6° año de la Escuela N°787 del Barrio INTA con el apoyo del Taller de Cerámica de la Municipalidad de Trelew.

El reconocido artista y profesor de Taller de Cerámica del Municipio, José Luis Hamze, concurrió este martes a la Escuela N°787 del Barrio INTA, donde se reunió con docentes y alumnos que llevan adelante el proyecto solidario de abordaje comunitario “Manos al barro”. Estuvo acompañado por Lorena Alcalá, quien se interiorizó del proyecto y también tomó contacto con las necesidades de la escuela.
La actividad comenzó semanas atrás cuando los alumnos concurrieron al Taller de Cerámica Municipal, que funciona en la parte trasera del Centro Cultural, con el objetivo de recibir una capacitación completa de la disciplina, sus alcances, tipos de pasta, horneados y nociones de esmaltado, entre otros conceptos más avanzados.
Luego de eso los alumnos pudieron experimentar, con la ayuda de sus profesores, en diversos trabajos artesanales realizados en base a materiales de la zona y horneados en el lugar, para recibir, en el encuentro de este martes, una devolución y consejos por parte de José Luis Hamze, para seguir avanzando en la construcción del mural.
La profesora de la materia Proyecto Solidario, Melina Caamaño, explico que la idea del proyecto es que los estudiantes “puedan aprender técnicas que los ayuden a mejorar su ámbito escolar, en este caso a través de la realización de un mural, y que también puedan promover esta técnica hacia chicos del ciclo básico que van de primero a tercer año”.
Por su parte José Luis Hamze opinó que “es una idea muy buena porque ellos mismos serán los encargados de expandir el proyecto al resto de la escuela, al barrio, con una visión artística, pero también laboral porque el desarrollo de esta técnica puede incluso ser una fuente de trabajo”.
“La idea es experimentar con todo el recurso natural que tienen a su alcance para ver todas las posibilidades de desarrollo que ellos puedan tener, sin tener que depender de arcillas compradas o lavadas y la verdad es que me asombró el nivel de expresión y diseño que las pequeñas artesanías que me mostraron, es decir que, en la práctica, los chicos superaron todas las expectativas que teníamos al principio”, finalizó.