Agulleiro sugirió que “presiones empresarias” lo eyectaron del gobierno

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El ministro de Ambiente de Chubut, Ignacio Agulleiro presentó su renuncia después de que se lo pidiera el gobernador Mariano Arcioni, y desató dudas sobre las verdaderas razones de su renuncia.

Esto se produce en un contexto de profunda crisis económica y con una lista interminable de funcionarios acusados de corrupción, que están siendo investigados por la Justicia.

Pero lo llamativo es que Agulleiro es uno de los pocos funcionarios sobre el que no pesan sospechas sobre malversación de fondos públicos. “No aparezco en ninguna lista ni estoy vinculado a ninguna caja negra de nada. Estoy feliz con lo que hice, lo realicé de manera honesta y con trabajo”, declaró

Asimismo, es inevitable asociar la fuerte posición antiminera del funcionario con esta decisión. Y también es ineludible que el Ejecutivo Provincial está atravesando un momento con frentes críticos desde el punto de vista político y económico.

Agulleiro dijo que Arcioni le pidió la renuncia “por razones políticas”, y manifestó que su oposición a la actividad extractivista había sido consensuada con el fallecido Mario Das Neves. “Entiendo que no está relacionado con esto, ahora si después el gobernador ha cambiado su postura y su inclinación hacia dónde va, no lo tengo muy claro pero me pidió la renuncia porque quiere redireccionar el Ministerio”, apuntó.

A su vez, manifestó que “los acontecimientos del futuro nos irán indicando para donde va todo esto”. “Creo que siempre existió una presión muy grande de los empresarios, sobre todo en este momento de la mano del gobierno nacional. Si hay un ministro ejerciendo control sobre las industrias, dependerá del gobierno de turno si efectivamente tiene la decisión política de bancarlo o de correrlo, las razones de las causas políticas las iremos viendo en las próximas semanas”, dijo.

Con respecto a su postura anitminera, afirmó que no hay un ejemplo en el país en donde la minería haya hecho desarrollo social, ya que lo único que genera es marginación y contaminación. “Hay otras visiones y yo las respeto pero nunca trabajaría en ese sentido y fui contra operaciones en los diarios, han tratado de desbancar el ministerio y aún así Das Neves tenía el coraje para sostener esta situación. Eso depende de los políticos que ocupan lugar de jerarquía”, apuntó.

Cuestiones pendientes: realizar un profundo control a Aluar

Al mismo tiempo, extendió la existencia de la presión industrial no sólo a las empresas vinculadas a la minería sino a otras actividades: “Hace 30 años que las empresas pesqueras tiran a Chubut dos millones de litros de efluentes industriales al río, eso lo prohibimos. Pero no fue gratis porque la industria operó fuertemente para que esto no pase y en muchos casos la batalla la perdimos” y sentenció: “Pensar que vamos a poder avanzar en un control sobre la industria minera viendo lo que nos pasa hoy, la veo muy difícil”.

Por otro lado, aseguró que le quedó pendiente realizar un profundo control y auditoría a la empresa Aluar, que estaba a punto de concretarse cuando el gobernador le pidió la renuncia.

Sin embargo, en relación al proyecto de zonificación se expresó con algo más de esperanza: “Cuando los intendentes lo presentaron, hubo algunos que se bajaron de la presentación porque entendieron que tenía un costo político: para eso sirve las manifestaciones de las comunidades, terminan teniendo un correlato en el poder de turno, eso es muy valorable de los movimientos” y calificó el proyecto de la siguiente manera: “es endeble ambientalmente, técnicamente y profesionalmente, porque es un cuadrado marcado en un mapa, no tiene en cuenta nada, sólo la perspectiva minera, para nada la ambiental”.