Cirujanos creen inconducente negociar con el actual Gobierno

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La encendida disputa entre el gobierno provincial y los cirujanos que presentaron su renuncia pareció tener una tregua tras la sanción del Decreto de Necesidad y Urgencia, firmado por Martín Buzzi el 2 de octubre, el cual declaró la emergencia del servicio en toda la provincia y obligaba a los profesionales médicos a continuar prestando el servicio. Sin embargo, varios reclamos aún persisten y, lejos de arribar a una solución, los cirujanos aguardan señales de la nueva administración provincial, a partir del 10 de diciembre.

Así lo afirma el vocero de la Asociación de Cirujanos del Chubut, Marcelo Mingo, y anticipa que “estamos esperando novedades y que asuman las nuevas autoridades y decidan qué hacer”. En cuanto a los 41 días restantes de gestión de la administración provincial actual, el cirujano sostiene que la situación es “impredecible” y agrega que “uno no sabe cómo va a ser su vida en veinte días con este gobierno, así que nadie sabe. Esperamos algo, aunque sea una charla o comunicación que a futuro pueda destrabar el conflicto”. A su vez, Mingo comenta que en las últimas semanas no han mantenido charlas con el ministro de Salud, José Manuel Corchuelo Blasco al respecto.

Acuerdo “espurio”

El vocero de la Asociación de Cirujanos provincial explicó que la masiva renuncia fue motivada “por una coyuntura surgida dentro de un conflicto mucho mayor, que comenzó cuando se cerró el Convenio Colectivo de Trabajo y muchos médicos, no sólo los cirujanos, quedamos mal ubicados y con cuestiones sin resolver en las funciones que llevábamos a cabo”. Consecuentemente, cuenta, “iniciamos una medida de protesta hasta que, con la entonces ministra (de Salud) Mónica Eredia logramos un arreglo parcial, que respetamos y que se respetó hasta ahora. Pero ese fue el acuerdo que Corchuelo Blasco calificó como ‘espurio’”.

“Los pacientes fijan nuestros horarios”

Una de las acusaciones realizadas por el gobierno del Chubut, respecto de que muchos profesionales del área de cirugía se desempeñaban en clínicas privadas en horas en las que les correspondía prestar servicios en hospitales públicos, provocó la reacción de los cirujanos, días antes de que fuera sancionado el DNU. En dicho contexto, Mingo afirma que “la mitad de una verdad es una mentira, y esa es la mitad de una verdad. Los pacientes fijan nuestros horarios, no nosotros. No somos oficinistas y no podemos dejar trabajo por la mitad o para el día siguiente. Si diez pacientes que operé a la mañana se complican a la tarde, porque la medicina no es una ciencia exacta, van a llamar al médico que lo operó, por más médicos de guardia que hayan. Uno tiene que ir y atenderlo, porque uno tiene un compromiso legal con el paciente por años, además del compromiso humano y profesional”. Además, el cirujano menciona que “cualquier paciente tiene entre tres y diez años para cuestionar mi praxis, entonces que digan que uno trabaja una hora más o menos es hasta ridículo”.

Compensaciones

El doctor Marcelo Mingo recuerda que “nosotros teníamos, dentro de lo que pedimos con la ministra Eredia, un mejoramiento de las condiciones y de la situación de trabajo, así como también de los salarios” y agrega que “esto se logró dentro de los ítems que permitía el convenio colectivo, porque hay otros profesionales, como los anestesistas, que cobran aparte. Nosotros dijimos que no a esa metodología, no cobramos aparte, todo viene por recibo de sueldo”. Sobre esta línea, el médico relata que “llevo 30 años en la provincia ejerciendo la salud pública, desde que llegué hasta ahora hay una metodología que no ha cambiado, que es otorgar ‘horas guardia’ para compensar los salarios, lo cual es algo imposible de hacer, porque, por ejemplo, en lugar de poner una hora guardia a mil pesos la hora, ponen mil horas guardia a un peso la hora. Entonces, la cantidad de horas guardia fijadas para equiparar los salarios es importante”.

Renuncias frenadas por decreto

“El servicio de cirugía de cualquier hospital funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, no para porque no se puede”, remarca Mingo y detalla que “tenemos que cumplir todo el año, todo el servicio y a toda hora, y esto es lo que se hace. Por eso no tenemos denuncias porque un paciente haya muerto por no haber sido operado, ni siquiera por mala praxis. El tenor que le dieron a todo este conflicto es basado en la impotencia del gobierno de no encontrar una razonabilidad para entender el problema”. En cuanto a la respuesta a la protesta de los profesionales con la sanción del Decreto de Necesidad y Urgencia, el cirujano sostiene que “fue una amenaza política de la que no midieron las consecuencias. Detrás de la vía penal, directamente hay una maniobra a partir de una decisión política”. A su vez, recuerda que “el decreto se termina los primeros días de enero” y vaticina que desde el espacio continuarán trabajando con la misma regularidad, aguardando “que asuman las autoridades nuevas, a quienes también hay que darles tiempo para que se interioricen del problema y tengan una idea de cuál es la posible solución al conflicto”.

 

Fuente: El Diario De Madryn