El petróleo sigue cayendo, arrastrado por China

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El barril del crudo rompió hoy lunes por la mañana el piso de los 40 dólares. Con una caída cercana al 4% el precio se ubica en 38,6 dólares. Es el valor más bajo desde 2009.

Los precios del petróleo proseguían su caída el lunes, lastrados por la preocupación que suscita la ralentización económica en China, en un contexto además de oferta de crudo muy abundante.

A las 11H00 GMT, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en octubre valía 43,79 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, 1,67 dólares menos que el viernes al cierre.

El Brent llegó a caer este lunes hasta a USD 43,28, su menor nivel desde mediados de marzo de 2009.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de “light sweet crude” (WTI) para la misma entrega caía 1,43 dólares a USD 39,01 dólares.

El WTI llegó a caer el lunes por la mañana hasta 38,69 dólares, un nivel de una debilidad sin precedentes desde febrero de 2009.

“Por primera vez desde marzo de 2009, el Brent vale menos de 45 dólares y el WTI menos de 40 el barril (…) y parece que no hay final a la vista para el derrumbe que sufren los precios del petróleo desde hace ahora ocho semanas” comentan los analistas de Commerzbank.

Este movimiento de los precios del crudo se produce en medio de un fuerte retroceso de las bolsas europeas, en la estela de la caída de los mercados asiáticos.

Shanghai lideró el desplome general, con una caída del 8,49%, después de haber llegado a perder el 9% durante la sesión. La semana pasada se había dejado más del 11%.

El Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró la jornada con una pérdida del 4,61%, cayendo a su nivel más bajo en seis meses, tras cinco sesiones consecutivas en rojo.

“Hoy tenemos todos los ingredientes para presenciar en los mercados la peor jornada en cinco años”, comentó Evan Lucas, corredor de IG Markets.

“La reacción de los mercados asiáticos refleja el sentimiento de los inversores y su convicción de que un desplome brutal (de la economía china) es inevitable”, añadió.

La sorpresiva devaluación del yuan el 11 de agosto — percibida como un intento desesperado de las autoridades chinas para impulsar sus exportaciones y su actividad económica — no hizo más que aumentar la inquietud general, causando una oleada de impactos en los mercados.

Desde entonces, se han esfumado al menos el equivalente a 5 billones de dólares en valor de las Bolsas mundiales.

Con un espíritu tranquilizador, Pekín anunció el domingo -en una directiva recogida por los medios estatales- que el gigantesco fondo de pensiones nacional invertirá en las bolsas.

El fondo de pensiones podrá invertir hasta un 30% de sus activos netos en acciones. Con anterioridad, sólo podía invertir en bonos del Tesoro y depósitos bancarios.

La medida, susceptible de conllevar compras masivas de títulos por el fondo de pensiones, no parecía tranquilizar a los inversores chinos, en su inmensa mayoría particulares y pequeños portadores.

“Pasará mucho antes de que lleguen las intervenciones del fondo de pensiones, y las valorizaciones siguen siendo demasiado altas, ni siquiera el fondo hubiera podido hacer nada en este momento”, comentó Qian Qimin, analista del corredor Shenwan Hongyuan.

De hecho, persisten los temores de una “burbuja”: antes de hundirse a mediados de junio, la Bolsa de Shanghai había ganado un 150% en el lapso de un año, impulsada por el endeudamiento y de manera totalmente desconectada de la economía real.

“El mercado todavía se va a hundir más. Sería lo lógico, ya que los mercados bursátiles de todo el mundo caen al mismo tiempo”, agregaba Qian Qimin.

“La economía está muy mal, ciertos sectores están sobrevalorados y las presiones a la venta en todos los mercados mundiales contribuyen a bajarle la moral a las plazas chinas”, resumía Wu Kan, gerente del fondo JK Life Insurance en Shanghai, citado por la agencia Bloomberg.

 

Fuente: Diario Río Negro